Fusionando dos tipos de "tech"

Habiendo vivido en dos mundos de “tecnología” entendí lo que es utilizar lo mejor de cada uno. 

Hace unos años yo me encontraba trabajando en el mundo de las startups en Berlín. Era un ambiente que llevaba poco tiempo de conocer, pero donde había logrado obtener grandes experiencias de manera acelerada. En ese entonces me había unido a Rocket Internet la incubadora más exitosa de Europa, que en ese momento estaba viviendo un gran hype por su salida a la bolsa. Habían logrado un impresionante crecimiento con empresas como Zalando, Linio y Delivery Hero. Una de las “ventures” en las que estuve involucrado primero como becario y en cuestión de un par de meses a cargo de un equipo de expansión que logró recaudar en su primer año más de 40 millones de Euros de financiación, expandir a 14 países y llegar a más de 500 empleados. El caos, la velocidad y el increíble talento que había era algo que nunca me hubiera imaginado. Era bastante surreal ese mundo, pero así funcionaba el mundo “tech” de las startups. 

Por otro lado, la empresa familiar que mi padre había fundado en los años 80 era totalmente diferente. Una empresa enfocada a la industria brindando soluciones de lubricación para las áreas más críticas de los procesos productivos. Una venta promedio se lograba concretar en aproximadamente 12 meses. Interlub Group exporta desde Zapopan a más de 35 países en macro nichos globales como la industria vidriera, siderúrgica, manufacturera, alimenticia, entre otras. Nuestros clientes son muy fieles ya que ofrecemos productos de alto valor agregado especialmente seleccionados para las condiciones específicas del proceso productivo. Era otro mundo totalmente, brindando tecnología a la industria, era el otro tipo de “tech”.

Muchas veces me pregunté, ¿Por qué cuando se habla de empresas de tecnología solo se piensa en startups o empresa en el área de software?, ¿Qué se puede llevar de un mundo al otro?, ¿Cómo combinar la agilidad del mundo de las startups con la retención de clientes de una empresa de nicho?

Así surgió la idea de crear The Uncommon Lab, un centro de innovación que busca transferir la tecnología de vanguardia que utilizamos en la industria al mercado de consumo, el cual es mucho más dinámico y donde por ejemplo podemos utilizar canales de ecommerce y redes sociales y así atender nichos que nunca habíamos volteado a ver pero donde se encuentran grandes oportunidades. 

Por ejemplo, nuestro primer producto que lanzamos al mercado fue Baking Alchemy que hemos logrado posicionar como el antiadherente de cocina más efectivo en el mercado que utilizan chefs, influencers, restaurantes, panaderías y pastelerías icónicas como The Wish By Paulina Abascal en Ciudad de México, Karmele en Guadalajara o Casa Malca en Tulum, entre muchas otras.

La otra línea que creamos fue Ax-L una serie de productos que utilizan la nanotecnología para eliminar gérmenes pero que además protege las superficies por varias horas y días. Por ejemplo, la crema Ax-L genera un guante invisible que te protege de virus y bacterias por 3 horas y que además humecta tu piel. Es así como hemos logrado trabajar a nivel institucional con universidades, centros de investigación como la Universidad de Guadalajara y el CIATEJ. La tecnología ha sido implementándola por empresas como Nemak, organizaciones como la Expo Guadalajara, y por muchos usuarios finales que buscan protegerse mejor. 

Apenas vamos comenzando, pero estamos muy emocionados de esta gran aventura que estamos recorriendo y el fantástico equipo detrás de todo este proyecto. Los invitamos a acompañarnos en este camino donde estamos fusionando estos dos tipos de “tech”.